He pensado que necesito distraerme. Escribir aquí es un sustituto muy barato y muy exhibicionista de una sesión con mi terapeuta. Y el pobre JM (¡mira, como el otro!) no está disponible más que una hora a la semana... y yo lo que quiero es hablar ahora... Bueno, no sé lo que quiero...
No sé si me atrevo a querer... y a actuar.
Ahora sólo puedo volver sobre mis pasos. Intentar pensar. Intentar ponerme en acción. Control, descontrol, flow... Trato constantemente de dejarme llevar. Aprender a desaprender. ¡Mira cómo hago como que no me miras! Dejo para más tarde todo lo demás, y mientras pasa el mientras tanto, se me olvida que no puedo parar el tiempo, ni rebobinarlo, por mucho que quiera, y no puedo más que ver la imagen borrosa que queda atrás.
Tenía sentido. Tanta escatología, tanta analidad... Tanta fantasía. Yo te salvo, tú me salvas, y aquí todos felices.
Promesas, más promesas,esperanzas, engaños compartidos.
Yo te exijo, tú me pides, yo no entiendo. Aleteo, palabras y más palabras masturbatorias, confusión.
Igual lo único que necesito es ordenar mis ideas. Igual lo único que necesito es volver a tener alguna idea.